Soy un “cinéfago” y un “estadísticofilo”. Es decir, que me fascina devorar películas y sistematizar todo lo que se pueda.
El año pasado me di tiempo para ver algunas películas (creo que cerca de 100). De esas, las 10 películas que más me gustaron fueron:
10. Pandorum (2009). Algún crítico cinematográfico la calificó como “la hija bastarda de Alien”. Es posible. Pero ello, más que un demerito, me parece un halago en ciernes a este film de suspenso vertiginoso, acción incesante y una historia muy llamativa. ¿Qué más se le puede pedir a una peli de ciencia ficción?
9. The sting (1973). Una cinta de policías y ladrones, de persecuciones y escapatorias, de embustes y franquezas, de mentiras y noblezas. Una película de antaño como las de antaño con un actor como los de antaño: Robert Redford.
8. El curioso caso de Benjamin Button (2008). Un Brad Pitt entregado, una Cate Blanchett bellísima y unos efectos especiales impresionantes al servicio de una historia sobre el amor, el envejecimiento y la muerte, de esas que convierten al cine en una fábrica de sueños.
7. Slumdog Millionaire (2008). Hay quien dice que esta película ganó el Oscar por un discurso maniqueo que resultó efectivo porque se ambientó en la India en lugar de Estados Unidos. Sin ser tan categórico, yo también creo que había mejores películas merecedoras de tan codiciado premio. Sin embargo, ello no es óbice para negar la emocionante historia de amor y encaramiento afanoso contra el destino que, aunque está salpicada de dosis de “pornografía social”, disfruté mucho en pantalla.
6. Más extraño que la ficción (2006). Me seducen las películas que tienen como protagonistas a escritores, y si encima cuentan con un guión sólido, creativo y sorprendente, me quedó embelesado con la propuesta. Eso me pasó con esta cinta que vi prácticamente por accidente y que, por lo tanto, me sorprendió gratamente.
5. Psicosis (1960). Pocos adjetivos pueden definir la grandeza de una película como el de “clásico”. Este film lo es y yo no lo había visto. Situación que afortunadamente subsané en 2009, con lo que me quedé con la certeza (confirmada con los visionados de otras de sus películas) de que Sir Alfred Hitchcock era simple y sencillamente un maestro del suspenso.
4. Machuca (2004). Tengo enorme debilidad por las películas que retratan momentos históricos trágicos (como la guerra civil española o las dictaduras sudamericanas). Este grandioso film chileno se ambienta en 1973, año del golpe militar contra Salvador Allende, en un Santiago polarizado y clasista bajo la mirada de un niño, Pedro Machuca. Debo decir que disfruté ampliamente de la película porque tuve la fortuna de verla junto con un amigo chileno que tenía la misma edad que Machuca en 1973, así que, además de un visionado muy emotivo, pude comprender la infinidad de detalles que la cinta presenta.
3. Pagafantas (2009). Ninguna otra película me hizo reír tanto en 2009 como esta cinta española. Un filme de escasos 88 minutos que es ingenioso (los fragmentos de los falsos documentales son geniales), divertido (aunque a veces es inverosímil lo que le sucede al personaje principal, siempre resulta graciosísimo) y empático (¿a qué no hay nadie que no haya sido “Pagafantas” alguna vez en su vida?). Y encima me hizo recordar enormemente a mi queridísimo amigo Chimo, quien hubiera protagonizado sin problemas el papel de Chema. O tal vez el protagonista tendría que haberse llamado Chimo. Da igual.
2. La rebelión de Kautokeino (2008). Magistral película que retrata la rebelión de los Samis contra los abusos de las autoridades en dicha ciudad del norte de Noruega en el año 1852. Además de un relato directo, el film tiene una fotografía preciosísima que le hace justicia a los paisajes nórdicos. Por si fuera poco, la película fue dirigida por Nils Gaup, tataranieto de uno de los Samis ejecutado por las autoridades en dicha rebelión. Y eso se nota: la película está narrada con mucha fuerza. Es simplemente magistral.
1. Corazón del tiempo (2009). Mi película favorita del año pasado es sin lugar a dudas la más personal (¿qué cosa preferida no lo es?). Porque sólo algo tan personal (lo que ha sido experimentado y anhelado) puede ser vivido con la emotividad que me recorrió por el cuerpo cuando vi “Corazón del Tiempo”, el primer largometraje de ficción sobre los zapatistas. Porque en “Corazón del tiempo” hay paisajes que he admirado, hechos que he seguido y gestos que reconozco. Además, la película ofrece un retrato muy digno de la resistencia y construcción de la autonomía zapatista. Y por si fuera poco, tuve la fortuna de ver Corazón del tiempo en una función en Madrid, acompañado de gente estimada y muy valiosa, donde al final de la proyección se realizó una sesión de preguntas y respuestas con el director de la película. Inolvidable.
Sin duda, 2009 fue un año en el que, a pesar de la premura de la tesis, disfruté mucho gracias a los pequeños momentos de alegría recibidos por el goce de mis vicios (el fútbol, las películas y los libros). Inicio este año 2010 de incertidumbre profesional con la esperanza de que, si bien no resolverán mis problemas, un extraordinario libro, una gran película o un emocionante partido de fútbol (de las Chivas o del Barça, si se puede) acudirán a mi rescate cuando los necesite.
Me estoy mal desarreglando. Sonia (Película "Corazón del tiempo")
